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Un blog acerca de comunicación, incomunicación, cultura e incultura, escrito por Christian Oquendo Sánchez

Jan 30

Reino de la publicidad

Christian Oquendo Sánchez

Hace unos días en un artículo Martín Pallares cuestionaba si la consulta popular resolvería el problema de la delincuencia. A su juicio no, pero generaría un enorme despliegue propagandístico y horas de micrófono y tarima para el Presidente.

Es posible llegar a una conclusión sobre la base de esa apreciación: el Gobierno reina en el plano de lo mediático-emotivo, en el de la publicidad, allí está su fortaleza, porque en el ámbito donde se imponen las “causas estructurales” de los males del país su influencia es menor.

Es más sencillo mover un aparato de producción de contenido para montar una campaña para apoyar el sí, que someter a las cifras de la pobreza, las que, de paso, también están en un limbo mediático interpretativo por el replanteamiento de los indicadores estadísticos liderado por el Régimen. En medio de la pirotecnia publicitaria, también es muy fácil poner aparte el tema de la pobreza como si no fuera una causa de la delincuencia.

Resulta más espectacular re-lanzar la imagen de nuestro mandatario usando las industrias culturales gubernamentales, que aterrizar con sentido autocrítico las teorías y los discursos de aplicación inútil o caótica -la ciudadanía universal, la violencia como un problema perceptual, el “quinto poder”-.

Cuesta menos esfuerzo saturar la esfera mediatizada con la efigie y la voz presidenciales para justificar la supremacía del ejecutivo sobre los otros poderes y apuntalar un sistema personalista con instituciones desmanteladas, que emprender acciones efectivas para que al país alguien le quiera comprar sus bonos de deuda en el plano internacional, labor titánica ante la falta de credibilidad del Ecuador en esos mercados, por el default en el pago de intereses a los acreedores. Está por verse si con propaganda el país le podrá convencer a India y Rusia para que le compren bonos de deuda.

Cada vez más la cotidianidad está mediada por pantallas de todo tipo: de televisión, del celular, de la computadora. Ese es el territorio en el que predomina este Gobierno, hegemonía que está emparentada con el éxtasis de consumo que vive la ciudad capital por el poderoso flujo de dólares que circulan por las redes de consultores y burócratas.

Publicado en diario La Hora, 30.0.2011